Siempre se puede mejorar, en todo, pero traeré a colación tres cosas de mí que no me molestaría conservar si alguien decidiera "reinventarme":
Mi contextura física. He sido delgada toda mi vida, (en algunos tiempos incluso reflaca), y eso es algo que me agrada, pues no he tenido que someterme nunca a dietas ni he tenido que privarme de algún alimento para no engordar.
Mi sentido del humor. No es el mejor, no es el más fino, pero me gusta. Siempre encuentro alguna manera de reírme de mí mismo y de/con los demás.
Mi capacidad física/mental/emocional para ser madre. Tal vez no sea la mejor mamá del mundo, pero moriré intentándolo.
De mi aspecto físico no cambiaría nada. Antes me sobraban kilitos, me veía bajita, luchaba con mi cabello... Pero cambié lo que pude con mi esfuerzo y al resto me he acostumbrado. Tampoco cambiaría mi interés de aprender, a no ser que aumente con el cambio; ni mis habilidades manuales, no solo las que me permiten crear cosas sino aquellas que me ayudan a encontrar soluciones espaciales (dónde colocar qué cosa, cómo acomodarlo todo para que quepa...).





