Esta pregunta me puso a pensar, pues hay muchas pequeñas historias reales que valen muchísimo, pero creo que les compartiré la historia de Diego, un pequeñito de 11 años que viene combatiendo desde los 6 con la leucemia.
El es un ejemplo claro de lo que es un verdadero guerrero. Conocí a sus papás porque él iba a utilizar un medicamento que yo comercializaba en ese entonces y lo necesitaban de urgencia. El primer impacto fue conocer a su papá, un hombre humilde, agricultor de un recinto en lo profundo del campo costeño, pero con la fe más grande que he conocido. A pesar de lo mal que estuvo Diego durante un tiempo, ingresado en terapia intensiva y con los médicos llamando a cada hora para ver si seguía vivo, él nunca se rindió y mantuvo la fe de que su chiquillo saldría de ese trance, y así fue.
Luego fue conocer a la mamá, a quien no le importa luchar con uñas y dientes y pelearse con medio mundo con tal de que su niño reciba la atención que necesita.
Posteriormente llegó el tan anhelado trasplante de médula, la ansiada curación a su enfermedad, sin embargo, tuvo un rechazo tal a las células donadas por su hermana, que nuevamente, a los 9 años, estuvo al borde de la muerte, sin embargo se recuperó y logró salir adelante.
Por último, ha sido tan fuerte y constante el rechazo de su organismo que empezó a desarrollar úlceras por todo su cuerpo. Por suerte, una vez más Dios puso en su camino a gente buena que los ha ayudado y ahora Diego está en España, en un instituto de trasplantes, procurando controlar el rechazo para que pueda llevar una buena calidad de vida.
Espero que esté de regreso este año y que continúe inspirando con su coraje a todos los que lo conocemos.
¿Hay de esas? Me paso tanto tiempo entre los libros que me es más fácil encontrar una historia ficticia que valga la pena compartir. Pero pensándolo bien, más que una historia puedo citar a una persona: es esta amiga que me motiva siempre con su fuerza de voluntad. Su historia es la de alguien que ha querido superarse a sí misma y conseguir todo lo que se propone. Ha logrado tener un hijo, ser una excelente masajista y terapeuta, y hasta convertirse en atleta y correr largos maratones, todo con su esfuerzo y sé que no le ha costado poco. Y por si fuera poco, sigue tan linda como si tuviera veinte añitos o más. Ella me inspira, siempre.