En muchísimos temas, es que mi mente no me deja descansar, pero si tengo que mencionar alguno, diré que ha estado dedicada a pensar en concretar al fín los trámites para el préstamo bancario que tengo que realizar para mi departamento.
Por su gusto, más de una vez al día
mi mente viaja más allá del mar;
acostumbran sus alas a cargar
mis deseos de salud y cercanía.
A veces no se va tan lejos,
por lo menos no más allá del gato
que veo aparecer con paso canso,
buscando agua, sombra, sin aliento.
Algunas noches se queda aquí rondando
sin salir de mi piel, de mi presente,
la escucho entonces trabajar sin detenerse
-gira girando-
mil insomnios viene hilando.