A pesar de que fue hace mucho tiempo, tengo que responder que un libro: El cementerio de Praga. Incentivada por la buena experiencia que tuve con Ecco en El nombre de la rosa, no dudé en comprarlo cuando salió elegido en Pre-textos y me topé con el tremendo chasco de que no me gustó ni un poquito, no llegué ni a la página 80 y lo abandoné, y terminé regalándolo. Ahora sólo compro los libros que realmente me atraen en las librerías, los del grupo los bajo de internet.
¡Zapatos! Especialmente este par:
Se veían fuertes y cómodos además de bonitos. Incluso al probármelos en la tienda se sentían cómodos, pero en realidad no lo son. En cuanto paso un rato con ellos comienzan a presionarme el talón de Aquiles y llegan incluso a cortar mi circulación. La única vez que los usé para ir a la ciudad, regresé con los pies inflamados... ¡auch! Cuando compro zapatos baratitos ni protesto, pero estos no lo eran. Sí, ya sé, tengo que llevarlos a que los sometan a una horma pero... :(





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