Seguirle el ritmo a mis hijas, hay días en que parecen el conejo de Energizer, siguen y siguen y siguen y siguen.....
Trabajar como poseída. Hay días es que no alcanzo ni a almorzar. Eso me deja literalmente sin fuerzas para nada.
Ser reiterativa en un tema con alguien. A veces hay que insistir tanto y tanto para que algo se haga o cambie, sin ver resultados, que me agota y me deja sin fuerzas y sin ganas de seguir insistiendo.
Hummm... Básicamente algunas comidas, sobre todo algunas frutas como las moras o las fresas llegan a bajarme la presión y entonces no valgo un céntimo.
Como dicen los japoneses, a mí "no se me rompe el estómago con facilidad", así que si como rareza ingiero algo que logre alterar mi digestión puede llegar a quitarme las fuerzas.
También el período menstrual aunque ya no tengo dolores. Sobre todo el día antes de que empiece, la alteración hormonal es tal que me deja hecha un guiñapo, jejeje.
La depresión, claro, aunque no la he sufrido más que cuando murió mi padre pero sí, me dejó sin fuerzas por unos días.
Hace unos años me afectaban mucho los cambios de estación aquí en Europa, no podía mover un dedo por días, pero lo solucioné tomando vitaminas.
Y bueno, la visita de un inagotable amigo... eso me dejó sin fuerzas, las tuve que emplear todas en seguirle el ritmo y servirle de anfitriona y guía. Aún me estoy recuperando.





